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martes, 10 de febrero de 2009

La Estrella por Rabindranath Tagore

EL río avanza, mansamente, abriendo la noche. Las estrellas, desnudas,
tiemblan en el agua. El río traza una línea de rumor en el silencio.
He abandonado mi barca al capricho de las aguas. Tendido cara al cielo
pienso en ti que duermes, extraviada entre los sueños.
Talvez ahora me sueñes, amor mío de nocturnos, húmedos ojos estrellados.
Pronto mi barca ha de pasar frente a tu casa, amor mío, extendida en tu sueño
como un río. Talvez por mí palpite tu dormida boca entreabierta.
Llega una ráfaga de fruta y de jazmín. Este viento ha pasado por tu casa y en él
toco tu sueño y aspiro tu aroma y beso tu boca, amor mío que talvez ahora
andas conmigo, en un jardín, por tu sueño. Detrás de tu oreja, entre los cabellos,
húmedos del baño todavía, arde un jazmín, en tu sueño.
Dame la mano y mírame a los ojos, en tu sueño, amor mío, y suavemente,
arrástrame al círculo mágico en que ahora, dormida, sonríes.
Ya veo, entre la sombra de la orilla, una lucecita que me mira con amoroso parpadeo.
Es tu casa: para mí la más dulce, la más cercana y lejana de las estrellas, amor mío.

viernes, 5 de enero de 2007

Los primeros jazmines (cuento completo) por Tagore

¡Ah, estos jazmines! ¡Estos blancos jazmines! Recuerdo aún el primer día en que cubrí mis brazos con estos jazmines, con estos blancos jazmines.

He amado la luz del sol, el cielo y la verde tierra.

He oído el cristalino murmullo del río en la oscuridad de medianoche.

En el recodo de un camino, el crepúsculo otoñal ha venido a mi encuentro, como una novia que aparta su velo para recibir a su amado.

Sin embargo, mi memoria está perfumada aún con aquellos primeros jazmines blancos que tuve en mis manos de niño.

La vida me ha ofrecido muchos días alegres y noches de fiesta; uní mis risas a las de los felices invitados.

En las mañanas grises y lluviosas, he tarareado lentas canciones.

He colgado de mi cuello la guirnalda vespertina de bakulas, tejida por las manos del amor.

Sin embargo, mi corazón está perfumado aún con el recuerdo de aquellos frescos jazmines, los primeros que llenaron mis manos de niño.

FIN

jueves, 28 de diciembre de 2006

ESPERANZA por TAGORE

Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres.

EL ÚLTIMO VIAJE por TAGORE

Sé que en la tarde de un día cualquiera
el sol me dirá su último adiós,
con su mano ya violeta,
desde el recodo de occidente.

Como siempre habré musitado una canción,
habré mirado una muchacha,
habré visto el cielo con nubes
a través del árbol que se asoma a mi ventana.

Los pastores tocarán sus flautas
a la sombra de las higueras,
los corderos triscarán en la verde ladera.
que cae suavemente hacía el río;
el humo subirá sobre la casa de mi vecino...

Y no sabré que es por última vez...

Pero te ruego, Señor: ¿podría saber antes de
abandonarla, por qué esta tierra me tuvo entre sus brazos?
Y, ¿qué me quiso decir la noche con sus estrellas?
Y mi corazón, ¿qué me quiso decir mi corazón?

Antes de partir, quiero demorarme un momento, con el pie
en el estribo, para acabar la melodía que vine a cantar.
¡Quiero que la lámpara esté encendida para ver tu rostro, Señor!
Y quiero un ramo de flores para llevártelo, Señor,
sencillamente.

Corazón por Rabindranath Tagore

Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando.

LA AMISTAD según Rabindranath Tagore


La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.

Rabindranath Tagore
1861-1941. Filósofo y escritor indio.