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lunes, 21 de febrero de 2011

Alfonsina y el mar. Música : Ariel Ramírez. Letra : Félix Luna



Por la blanda arena que lame el mar
tu pequeña huella no vuelve más,
un sendero sólo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda.
Un sendero sólo de penas mudas llegó
hasta la espu ma.

Sabe Dios qué angustia te acompañó,
qué dolores viejos calló tu voz,
para recostarte arrullada en el canto de las
caracolas marinas.
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
las caracolas.

Te vas, Alfonsina, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
y una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la está llevan do,
y te vas hacia allá como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral,
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado,
y los habitantes del agua van a jugar
pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz,
y si llama él no le digas que estoy, dile que
Alfonsina no vuelve.
Y si llama él no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.

Te vas, Alfonsina ...

viernes, 28 de septiembre de 2007

LA TRISTECITA (Zamba) de Ariel Ramírez (música)




Letra: María Elena Espiro

Sangre del Ceibal
que se vuelve flor,
Yo no se porqué
hoy me hiere más
tu señal de amor

Zamba quiero oír
al atardecer,
capullo de luz
que quiere ser sol
y no puede ser.

¡Ay tristecita!
Tristecita igual
que llovizna azul
murmurándole
al cañaveral


El viento la trae,
se la lleva el sol,
sueño en el Trigal
y sobre el Sauzal
lamento de amor.

Ya siento llegar
del cerro su voz,
pañuelo ha de ser
y lo he de prender
sobre el corazón.

¡Ay tristecita!
Tristecita igual,
que llovizna azul
murmurándole
al cañaveral.

LA HERMANITA PERDIDA (Aire de Milonga) de Atahualpa Yupanqui y música de Ariel Ramírez



(Homenaje a las Malvinas Argentinas)

De la mañana a la noche.
De la noche a la mañana.
En grandes olas azules
y encajes de espumas blancas,
te va llegando el saludo
permanente de la Patria.
Ay, hermanita perdida,
hermanita: Vuelve a casa.

Amarillentos papeles
píntante con otra laya.
Pero son muchos millones
que te llamamos: Hermana...
Sobre las aguas australes
planean gaviotas blancas.
Dura piedra enternecida
por la sagrada esperanza.
Ay, hermanita perdida,
hermanita: Vuelve a casa.

Malvinas, tierra cautiva
de un rubio tiempo pirata.
Patagonia te suspira.
Toda la pampa te llama.
Seguirán las mil banderas
del mar, azules y blancas.

Pero, queremos ver una
sobre tus piedras clavada.
Para llenarte de criollos.
Para curtirte la cara
hasta que logres el gesto
tradicional de la Patria.

¡Ay, hermanita perdida,
hermanita: Vuelve a casa...!