miércoles, 17 de junio de 2009

El Apego según Anthony de Mello

Todo apego y obsesión por algo o por alguien te hace infeliz, convéncete, te hace infeliz. Porque "pretender" un apego sin infelicidad es algo así como buscar agua que no sea húmeda. Jamás alguien ha encontrado la fórmula para conservar los objetos de los propios apegos sin lucha, sin preocupación, sin temor y sin caer, tarde o temprano, derrotado.

Anthony de Mello en "Una llamada al amor".

LA LIBERTAD según Don Quijote

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.

Don Quijote de la Mancha

Tentación por Leopoldo Lugones

Calló por fin el
mar, y así fue el caso:
En un largo suspiro violeta,
Se extenuaba de amor la tarde quieta
Con la ducal decrepitud del raso.

Dios callaba también; una secreta
Inquietud, expresábase en tu paso;
La palidez dorada del Ocaso
Recogía tu lánguida silueta.

El campo en cuyo trebolar maduro
La siembra palpitó como una esposa,
contemplaba con éxtasis impuro

Tu media negra; y una silenciosa
Golondrina rayaba el cielo rosa,
Como un pequeño pensamiento oscuro.

LO FATAL por Rubén Darío

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos...!

lunes, 1 de junio de 2009

La Justicia y el Estado por San Agustín

¿Si suprimimos la justicia, qué son entonces los reinos sino grandes latrocinios? ¿Y qué son pues los latrocinios sino pequeños reinos? La propia banda está formada por hombres; es gobernada por la autoridad de un príncipe, está entretejida por el pacto de la confederación, el botín es dividido por una ley convenida. Si por la admisión de hombres abandonados, crece este mal a un grado tal que tome posesión de lugares, fije asientos, se apodere de ciudades y subyugue a los pueblos, asume más llanamente el nombre de reino, porque ya la realidad le ha sido conferida manifiestamente al mismo, no por la eliminación de la codicia, sino por adición de la impunidad. De hecho, esa fue una respuesta elegante y verdadera que le dio a Alejandro Magno un pirata que había sido capturado. Y es que cuando ese rey le preguntó al hombre qué quería significar al tomar posesión del mar con actos hostiles, éste respondió, "Lo mismo que tú quieres significar cuando tomas posesión de toda la tierra; pero por el hecho de que yo lo hago con una nave pequeña, se me llama ladrón, mientras que a tí, que lo haces con una gran flota, se te llama emperador".

La Ciudad de Dios. Libro IV, Cap. 4

viernes, 15 de mayo de 2009

CANCIÓN ÚLTIMA por Miguel Hernández

Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruidosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

lunes, 23 de febrero de 2009

MI LUNA CAUTIVA (Zamba) de José I. "Chango" Rodríguez


De nuevo estoy de vuelta
Después de larga ausencia
Igual que la calandria
Que azota el vendaval
Y traigo mil canciones
Como leñita seca
Recuerdo de fogones
Que invitan a matear
.

Y divisé tu rancho
A orillas del camino
En donde los jazmines
Tejieron un altar
Al pie del calicanto
La luna cuando pasa
Peinó mi serenata
La cresta del sauzal
.

Tu amor es una estrella
Con cuerdas de guitarra
Una luna que me alumbra
En mi oscuridad
Acercate a la reja
Sos la dueña de mi alma
Sos mi luna cautiva
Que me besa y se va
.

Escucha que mis grillos
Están enamorados
Y lloran en la noche
lamentos del sauzal
El tintinear de espuelas
Del río allá en el vado
Y una noche serena
Respira en mi cantar
.
De nuevo estoy de vuelta
Mi tropa está en la huella
Arrieros musiqueros
Me ayudan a llevar
Tuve que hacer un alto
Por un toro mañero
Allá en el calicanto
A orillas del sauzal